El gran nido comunitario

Esta elegante y antigua casona de 1911 aporta un marco de distinción y calidez estructural al Hostel, siendo un atractivo turístico en sí mismo.

La “Casa Resoagli”, (nombrada así en homenaje a quien la mandó a construir: Don Edmundo Resoagli, Vicegobernador de Corrientes), ha sido armoniosamente restaurada y se preserva como patrimonio arquitectónico en el corazón del casco histórico de la ciudad.

La pintura centenaria del techo del salón principal con sus golondrinas en vuelo circular, ha sido la inspiración del singular nombre de nuestro Hostel y un simpático guiño de la casa al nuevo proyecto que en ella habita.

Los espacios compartidos

La cocina comunal, los salones de estar, baños, dormis y patios al aire libre, son amplios y cómodos. Se encuentran rústicamente decorados con muebles y objetos reciclados que contrastan con una paleta de colores contemporáneos vivaces en los exteriores y aberturas.

La Cocina Comunal es el corazón del Hostel. El intercambio cultural se inicia aquí, compartiendo los secretos culinarios de diferentes países.

El Salón “Nido” es un ambiente equipado con mesas estilo bar, antiguas sillas thonet, y cómodos sillones. Aquí podrás desayunar y almorzar, charlar con los huéspedes o usar tu notebook cómodamente.

El Salón Golondrina es el espacio destinado a la recreación, podrás ver películas, leer un buen libro, usar la mesa de juegos y compartir buenos momentos con gente interesante.

Los dos patios al aire libre, el Patio Ondulante y el Patio Silente, invitan a sentarse y compartir unos ricos mates, guitarra o poesía de por medio…

La terraza “Los Altares” se encuentra intervenida en su totalidad por tres pinturas de muro realizadas por artistas de la región y viajeros golondrina que quisieron contarnos su historia con pinceles. Los Altares ofrece un grato espacio para quienes desean descansar al sol o deleitarse con un pescado de río a la parrilla por la noche.

Y para finalizar el día, puedes montar una “Fly with me”. Son el transporte ideal para recorrer la costanera en una puesta de sol.